El presidente Lai Ching-te agradeció a los países europeos su apoyo constante y expresó su esperanza de que sigan apoyando a Taiwán.
Hizo estas declaraciones durante una entrevista exclusiva con el director de noticias globales de la Agence France-Presse (AFP), Philip Chetwynd; y la jefa del despacho en Taipéi, Allison Jackson, en la que abordó las relaciones entre ambos lados del estrecho, los vínculos de Taiwán con Europa y Estados Unidos, la defensa nacional y la industria de semiconductores. La entrevista se publicó el 12 de febrero en el sitio web de dicha agencia de noticias, informó la Oficina Presidencial.
Lai afirmó que la comunidad internacional debe reconocer tres hechos clave. En primer lugar, ni Taiwán ni China están subordinados el uno al otro, y China no tiene derecho a anexionarse Taiwán.
En segundo lugar, Taiwán pasó del autoritarismo a la democracia tras 38 años de ley marcial, y el compromiso del pueblo taiwanés con la soberanía nacional y los valores democráticos no debe malinterpretarse como una provocación. En tercer lugar, si Taiwán fuera anexado, China probablemente continuaría expandiendo su influencia, poniendo en peligro el orden internacional basado en normas.
El mandatario expresó su gratitud a los socios europeos por su apoyo a Taiwán, citando la Estrategia de la Unión Europea el Indo-Pacífico, publicada en 2021; y la resolución del Parlamento Europeo de octubre de 2024, que se opone a la distorsión de la Resolución 2758 de la Organización de las Naciones Unidas por parte de China.
Lai declaró que espera ampliar la colaboración con Europa en inteligencia artificial, industrias de defensa y tecnologías avanzadas. Tras destacar que Europa es el tercer socio comercial más importante de Taiwán y su principal fuente de inversión extranjera, afirmó que Taiwán espera firmar un acuerdo recíproco de protección de inversiones y mecanismos a fin de evitar la doble imposición.
En cuanto al presupuesto de defensa de 40.000 millones de dólares estadounidenses para ocho años propuesto por el Yuan Ejecutivo, el mandatario afirmó que el sólido desempeño económico de Taiwán hace viable su financiación, con el objetivo de elevar el gasto en defensa a más del cinco por ciento del producto interior bruto para 2030.
En respuesta a las especulaciones sobre una posible invasión china en 2027, Lai hizo hincapié en que estas preocupaciones subrayan la continua amenaza que representa China. Como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Taiwán, el mandatario afirmó su compromiso de prepararse para el peor escenario posible con el propósito de disuadir la agresión y salvaguardar la seguridad nacional.
En relación con las recientes conversaciones entre el presidente estadounidense Donald Trump y el líder chino Xi Jinping, Lai afirmó que las relaciones entre Taiwán y Estados Unidos se mantienen sólidas en virtud del Acta de Relaciones con Taiwán y las Seis Garantías, y añadió que el compromiso de Washington con la defensa colectiva y la estabilidad regional en el Indo-Pacífico se mantiene inalterado.
En cuanto a los semiconductores, Lai aseveró que, mientras Taiwán conserve sus centros de investigación y desarrollo, sus avanzados procesos de fabricación y su capacidad de producción líder, seguirá desempeñando un papel estratégico en la cadena de suministro global, indicó la Oficina Presidencial.