El ministro de Relaciones Exteriores Lin Chia-lung asistió al Foro para la Cooperación Democrática organizado por la Fundación Forum 2000, con sede en Praga, el 27 de mayo en la ciudad de Taipéi, destacando que Taiwán es clave para la resiliencia democrática global y la seguridad de las cadenas de suministro.
Durante su intervención, Lin señaló que Taiwán demuestra una fuerte resiliencia democrática y vitalidad innovadora, a pesar de enfrentar coerción económica, ciberataques y guerra cognitiva provenientes de la expansión de regímenes autoritarios. Lin añadió que la experiencia de Taiwán demuestra que la democracia puede mantenerse fuerte con sistemas resilientes, participación ciudadana activa y el apoyo de socios internacionales.
El ministro también subrayó que la paz a través del Estrecho está vinculada a los intereses globales. Lin indicó que Taiwán está trabajando con países de ideas afines para construir un ecosistema tecnológico confiable y cadenas de suministro “no rojas”, con el objetivo de garantizar que las tecnologías emergentes se utilicen para defender la libertad en lugar de la vigilancia autoritaria.
El director ejecutivo de la Fundación Forum 2000, Jakub Klepal, afirmó que ningún país puede enfrentar por sí solo los complejos desafíos internacionales actuales, y añadió que las democracias del mundo deben cooperar para formular respuestas conjuntas. El director ejecutivo destacó la amistad histórica entre el expresidente checo Václav Havel y Taiwán, y señaló que Taiwán y la República Checa comparten valores fundamentales y mantienen una cooperación integral en el ámbito académico, económico, tecnológico y comercial.
Las declaraciones se produjeron tras el discurso del viceministro de Relaciones Exteriores François Chih-chung Wu en el panel inaugural del 26 de mayo. Wu recibió a los participantes el 27 de mayo y afirmó que el foro refleja la determinación compartida de los socios globales de defender el estilo de vida democrático, además de comprometerse a que Taiwán seguirá trabajando con países de ideas afines a fin de crear una hoja de ruta práctica y a largo plazo para el desarrollo democrático.
Según el Ministerio de Relaciones Exteriores (MOFA, siglas en inglés), el evento marca el primer foro a gran escala celebrado en Taiwán por un importante gabinete de estrategias europeo, y reunió a figuras políticas, legisladores, representantes de organizaciones no gubernamentales y expertos de centros de investigación de más de 20 países de Europa, Norteamérica y el Indo-Pacífico.