El presidente Lai Ching-te afirmó el 31 de julio que Taiwán está comprometida a trabajar con Estados Unidos para construir cadenas de suministro seguras y confiables no vinculadas a la red roja, así como para promover el desarrollo de la industria de los drones con el fin de fortalecer las capacidades de investigación, desarrollo y producción en masa entre los socios democráticos.
Lai recibió en la Oficina Presidencial, en la ciudad de Taipéi, a una delegación estadounidense encabezada por Young Kim, presidenta del Subcomité para Asia Oriental y el Pacífico de la Cámara de Representantes. El mandatario señaló que este año se conmemoran el 250.º aniversario de la fundación de Estados Unidos y el 30.º aniversario de la primera elección presidencial directa de Taiwán, y agradeció al grupo bipartidista visitante por su firme respaldo a la nación.
Según Lai, aunque China continúa intensificando la presión militar sobre Taiwán y aumentando sus acciones de zona gris, el Gobierno mantiene su determinación de preservar la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán. “La paz se logra mediante la fortaleza”, afirmó Lai, al anunciar que el presupuesto de defensa aumentará y que se reforzará la resiliencia de la defensa de toda la sociedad, al tiempo que se profundiza la cooperación con otras democracias para disuadir cualquier agresión.
El mandatario añadió que los vehículos no tripulados se han convertido en un componente indispensable de la defensa moderna y que Taiwán está impulsando su industria de drones aprovechando sus fortalezas en los sectores de semiconductores, tecnologías de la información y las comunicaciones y manufactura de precisión. Lai también destacó la aprobación de un presupuesto especial para la adquisición de vehículos no tripulados y la decisión del Gobierno de pasar de la investigación y las pruebas a la producción en masa de drones.
Lai agradeció al Congreso de Estados Unidos y a las sucesivas administraciones estadounidenses por su apoyo constante a los valores democráticos de Taiwán, a la seguridad regional y a la cooperación tecnológica.
En respuesta, Young Kim afirmó que un Taiwán seguro y libre es fundamental para la seguridad del Indo-Pacífico y de Estados Unidos, y sostuvo que las amenazas planteadas por el Partido Comunista Chino requieren una estrategia conjunta de disuasión.
Kim elogió la decisión de Taiwán de aprobar a principios de este año un presupuesto suplementario de defensa de 25.000 millones de dólares estadounidenses, así como la propuesta de nueva legislación sobre drones. Kim añadió que el Congreso seguirá apoyando a Taiwán mediante iniciativas destinadas a facilitar su participación en organizaciones internacionales, respaldar a sus aliados diplomáticos y fomentar el turismo bilateral.