07/05/2026

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Exhiben objetos de la civilización de San-xing-dui

26/05/1999
Objetos hechos de oro, tales como esta máscara, prevalecían en las fosas de San-xing-dui. Dada su milenaria antigüedad, el descubrimiento de los objetos de oro de la sociedad Shu fue impresionante. (Fotos cortesía del Museo Nacional del Palacio)

Objetos de una civilización perdida están siendo exhibidos en una importante exposición en el Museo Nacional del Palacio, en Taipei.

El museo está exhibiendo 258 objetos —que datan de hace aproximadamente 3.300 años de antigüedad— pertenecientes a la misteriosa sociedad Shu de la China antigua.

La Leyenda San-xing-dui: Exploración de una Antigua Civilización China presenta reliquias del reino de Shu (2800-900 a. de C.) que fueron desenterradas en San-xing-dui, en la provincia de Szechwan, en el sudoeste de China continental.

Los motivos de figuras de dioses en muchos de los objetos manifiestan por qué la sociedad Shu fue conocida como “un reino de deidades en el mundo humano”.

En 1986, un excavador de barro en una fábrica de ladrillos en San-xing-dui desenterró los antiguos tesoros culturales. El importante descubrimiento de este territorio fronterizo confirmó la existencia de la desaparecida sociedad Shu. Y tal como lo revela la muestra, esta antigua sociedad era proficiente en la producción de objetos de bronce, jade, oro y cerámica.

“El descubrimiento de San-xing-dui dio un nuevo enfoque a la historia china” dijo Phyllis Yu, integrante del personal del museo.

“Durante mucho tiempo hemos creído que la civilización china primero se desarrolló alrededor del río Yangtze, que está esencialmente en las áreas central y este de China continental. Pero las reliquias San-xing-dui sugieren que podríamos estar equivocados”, añadió ella.

Los finos objetos presentados en la exhibición, que se efectuará hasta el mes próximo, indican que la región sureña de China no era tan bárbara como pensaban los historiadores. Desde una perspectiva más amplia, el descubrimiento de San-xing-dui manifiesta que la cultura china es más diversa de lo que anteriormente se imaginaba.

La sociedad Shu ha dejado atrás unos mil objetos para los investigadores contemporáneos. Arqueólogos e historiadores quedaron impresionados por el vasto descubrimiento en San-xing-dui, describiéndolo como uno de los descubrimientos más importantes del siglo XX. Lo comparan con el descubrimiento de las civilizaciones egipcias y mayas.

Quizás el objeto más valioso de la muestra del museo es una estatua de bronce de tamaño natural que data del año 1300 a. de C.. Muchas vasijas antiguas, máscaras y estatuas pequeñas hechas de bronce han sido descubiertas en las excavaciones en China continental en las últimas décadas. Sin embargo, este objeto en particular es considerado como el primer descubrimiento de una enorme estatua de bronce china que representa a una persona de pie.

Las diversas estatuas, máscaras y cabezas de bronce en la exhibición tienen rostros que se asemejan entre sí. No obstante, las facciones son diferentes a las que comúnmente se encuentran en las caras del pueblo han que domina la sociedad china.

Una comparación de géneros artísticos arroja luz adicional sobre este intrigante hecho. Pinturas clásicas chinas de siglos pasados representan personas de ojos pequeños, rostros redondos y estatura baja. Sin embargo, los objetos de San-xing-dui presentan un grupo étnico con ojos, narices y orejas grandes, bocas anchas, y rostros con una estructura ósea prominente. Además, la enorme estatua de bronce de la exhibición mide 262 centímetros de alto.

El público verá que esta estatua tiene una apariencia semidivina y semihumana. Se dice que la pieza, así como las cabezas de bronce, fueron modeladas de acuerdo a la imagen del rey Chu quien, según un libro acerca de la antigua sociedad, tenía ojos saltones. De hecho, algunas de las máscaras tienen ojos saltones.

La excavación del sitio San-xing-dui contiene dos fosas, las cuales se cree fueron usadas por el pueblo Shu para realizar rituales de adoración. En la primera fosa, los arqueólogos descubrieron unos 300 objetos de jade, piedra, hueso, cobre, oro, cerámica y marfil. La segunda fosa, más grande y más impresionante, dejó al descubierto más de 400 obras de bronce y más de 60 artículos de marfil.

El área alrededor de San-xing-dui ha despertado la curiosidad de los historiadores desde mucho antes del descubrimiento de los sitios en que los objetos fueron encontrados a mediados de los años ochenta. En 1929, un hombre se tropezó con una pared de piedra con incrustaciones de jade y en vano intentó sacar la valiosa estructura. Al enterarse de este descubrimiento, David Graham, un estadounidense que enseñaba en una universidad china, organizó una expedición en 1934 para buscar objetos de jade y otros artículos en la misma zona.

Sin embargo, la expedición de Graham y otras que le siguieron encontraron pocos objetos de mucha importancia hasta el descubrimiento de San-xing-dui en 1986.

Gran número de turistas han visitado el lugar tras su descubrimiento. Además del famoso sitio arqueológico, el área circundante ofrece a los visitantes montañas, lagos, ríos, cascadas, represas, templos y otros atractivos.

Chang Yu-sheng, presidente de la Fundación Cultural del Pacífico, con sede en Taipei, es una de las personas que ha realizado giras por el área. También es uno de los patrocinadores de la actual exhibición.

Huang Chao-sung, otro patrocinador y presidente del China Times Group, dijo que el museo comisionó a un profesor de arquitectura para diseñar la sala de exhibición.

El público es recibido por un pasillo diseñado con el objeto de representar un túnel del tiempo. La sala misma está suavemente iluminada, dando un efecto de misterio y lejanía a los objetos.

Huang dijo que espera que la exposición de los tesoros arqueológicos del reino de Shu despierte un mayor interés en el estudio de las culturas antiguas en Taiwan. “La muestra ofrece una buena oportunidad para educar al público y despertar la curiosidad de todos”, comentó.

En ciertos libros de historia china, hay varios párrafos que hacen referencia al reino de Shu. El más importante de estos libros fue escrito por un hombre de letras chino del siglo I a. de C.. Desafortunadamente, el libro desapareció desde hace mucho tiempo y sólo unos trozos pueden ser encontrados en otros lugares.

En vista de ésto, Huang ha estado estimulando a los arqueólogos e historiadores a que hagan publicaciones que ayuden a la gente a aprender más acerca de cómo floreció y desapareció la civilización Shu.

Los objetos de San-xing-dui son la mejor fuente de información para comparar las similitudes y diferencias entre la cultura Shu y otras sociedades antiguas.

El hecho de que piezas de bronce fueron encontradas en grandes cantidades en los sitios de la excavación, nos dice que la sociedad Shu alcanzó un alto nivel de desarrollo. Las técnicas de fundición usadas en este reino sudoriental son consideradas más complejas que las empleadas para producir obras de bronce por los antiguos que vivieron en las áreas centrales de China continental.

Las vestimentas y las posturas de las estatuas de bronce desenterradas han brindado conocimientos adicionales sobre esta milenaria sociedad a los expertos en historia. Las estatuas revelan que el pueblo Shu usaba batas en vez de pantalones. También, algunas estatuas evidencian que a este pueblo le gustaba ponerse en cuclillas.

Pero estas dos costumbres también eran practicadas por los principales grupos chinos de esos tiempos. Lo que es único de esta sociedad, según lo revelan las estatuas, es el hecho de que el pueblo Shu se agujeraba las orejas y se tatuaba.

Las fosas en San-xing-dui también contenían objetos tallados de jade en la forma de armas. Los cuchillos y espadas de jade, así como una estela y otros artículos hechos de esta piedra, han llevado a los investigadores a la conclusión de que los dos sitios fueron usados por el pueblo Shu para los rituales de adoración.

Más específicamente, se cree que algún tipo de ceremonia de fuego se realizaba en el sitio. Durante la excavación, se encontraron cenizas en las primeras capas de tierra, sugiriendo que los objetos fueron quemados y luego enterrados.

La piezas hechas de oro prevalecen entre las reliquias de San-xing-dui, brindando otras perspectivas para los historiadores. En diversas excavaciones alrededor de China continental, los arqueólogos raramente encontraron piezas de oro pertenecientes a culturas que se remontan a antes del siglo V a. de C.. No obstante, las fosas de San-xing-dui, contenían un bastón de 143 centímetros de largo, un tigre en espiral y varias vasijas hechas de oro.

Antes de este descubrimiento, en las tierras de la provincia de Szechwan se desenterraron solamente monedas de oro que datan del siglo VI a. de C.. Se creía que el uso del oro como un medio para la expresión artística no se practicaba en los siglos anteriores. Sin embargo, los descubrimientos de San-xing-dui han dado respuestas que ayudan a cubrir esta brecha de tiempo.

La presentación de la herencia de San-xing-dui en Taipei ha atraído a miles de visitantes. En tan sólo el primer día de la muestra, más de dos mil personas fueron al museo a ver los objetos. Al concluir la exposición en el Museo Nacional del Palacio, los objetos serán exhibidos en Estados Unidos.

Traducido por María Francisca González de The Free China Journal

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