Graduado de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica de Paraguay, se ha dedicado de manera especial al Derecho de Integración, Derecho Público y Asesoría Legal. Tuvo oportunidad también de recibir un curso sobre Reforma Agraria en nuestro país.
Antes de ser nombrado para el cargo que ocupa actualmente, fue funcionario de la Administración Pública, trabajando en la Municipalidad de Asunción, capital de su país. Mantuvo una intensa actividad política dentro del Partido Colorado, el partido nacionalista de gobierno; su última labor en Paraguay fue la organización de un programa de educación asistemática.
El motivo principal que tuvo su gobierno para enviarlo a la República de China, fue sin duda, la vinculación que él ha tenido con nuestro país desde hace varios años, pues estuvo por acá en tres ocasiones anteriores, habiendo, incluso, recibido una condecoración de parte de nuestro gobierno.
Manifestó que la amistad entre los dos países ha surgido por la lucha común contra el comunismo en que se encuentran empeñados, de ahí que ambos países, ambos gobiernos, se encuentren identificados por un mismo ideal: el de la libertad y el de la democracia.
Agregó que siempre ha admirado el espíritu de lucha del pueblo chino; su lucha no sólo por preservar la democracia y la libertad y por liberar a sus hermanos oprimidos del Continente, sino también por incrementar todavía más su enorme progreso económico y social; el desarrollo económico que disfrutan constituye la base para el goce de la libertad. "La República de China, además de servir de modelo, constituye una respuesta eficaz del mundu libre a las falacias del comunismo."
Al referirse al último suceso relacionado con la deserción del piloto de China Continental, comentó que dicho acontecimiento no es sino sintomático de la quiebra moral que se vive en el Continente. El coronel Sun encarna los sentimientos de millones de conciudadanos que desearían hacer lo mismo que él, si tuvieran la oportunidad de liberarse de la opresión en que viven actualmente.
En el mundo libre, existen -además de la República de China- otros países, amantes de la libertad, como el Paraguay, quienes no creen ni en la mentira ni en el engaño del comunismo, que son los principales instrumentos de sometimiento empleados por él, expresó.
Sería ideal -nos dijo- que las relaciones sino-paraguayas, de por sí armoniosas, cordiales y fraternas, pudieran traducirse también en el incremento comercial en cuanto a las exportaciones del Paraguay, un país eminentemente agrícola y ganadero, con una vasta producción de algodón, tabaco, carne, soya de óptima calidad y de Kaá Jheé, una planta nativa del Paraguay con extraordinarias propiedades edulcorantes y medicinales, y aplicaciones alimenticias y farmacéuticas.
Por otra parte -señaló- la mejor prueba de los fuertes vínculos que unen a nuestros dos países la tuvimos el mes pasado, cuando recibimos la visita del Ministro de la Defensa, Soong Chang-chih, en ocasión de la inauguración del nuevo período de gobierno del Presidente Stroessner; la visita de la Compañía de Danzas Folklóricas Chinas que atrajo la atención del auditorium por su exotismo y colorido y, finalmente, la amplia delegación compuesta de 17 parlamentarios chinos quienes llegaron allá con el objeto de conocer los sistemas parlamentarios y la situación de la Colonia China en nuestro país. El Excelentísimo Presidente, General Alfredo Stroessner, en dicha oportunidad, dijo: "Yo soy amigo ciento por ciento de la República China. La visita de ustedes es demasiado importante, por cuanto traen una noble misión de confraternidad y amistad hacia el Paraguay. China, en su inclaudicable posición anticomunista, no sólo se defiende a sí misma, sino que además está defendiendo al mundo de las hordas rojas, o del comunismo."
Otro acontecimiento que merece resaltarse, puesto que sin duda alguna contribuirá a estrechar más los lazos de fraternidad ya existentes entre los dos países, es el reciente nombramiento del Dr. José Eugenio Jacquet como Ministro de Justicia y Trabajo, un abogado quien estuviera precisamente acá hace algunos años, haciendo estudios en la Escuela de Guerra Política.
Finalmente -añadió- en ocasión de la primera visita efectuada a la República de China por el Presidente Stroessner en los últimos días de septiembre de 1975, fue firmado un convenio sobre inversiones en Taipei, en el cual se otorgan tratamientos especiales a los inversionistas chinos que quieran hacerlo en el Paraguay, amparándolos y garantizándolos. Del mismo modo, la embajada Paraguaya en Taipei proporcionará gustosamente toda la información pertinente a todos los inversionistas interesados, para robustecer así los solidarios lazos y los vínculos de amistad y de cooperación existentes entre el Paiaguay y nuestro país.