China Comunista es el territorio donde en mayor número se cometen violaciones contra los derechos humanos, de acuerdo a serias informaciones procedentes de diversas agencias y entidades internacionales.
De acuerdo a las mismas, el régimen de Pekín ha "encarcelado, torturado y ejecutado" a numerosas personas, sin fórmulas previas de juicio y, en su mayoría, por asuntos netamente políticos.
Las persecuciones se han incrementado especialmente tras la muerte de Mao Tse-tung, con la aparición de grupos disidentes adeptos a las diversas facciones en pugna dentro de la lucha por el poder.
Una encuesta realizada por la Asociación de Política Extranjera, con sede en Nueva York, por ejemplo, dice que "se han llevado a cabo desde simples asesinatos, hasta purgas y ejecuciones a alto nivel entre los mismos dirigentes provinciales".
Añade que "las denuncias sobre tales casos han sido hechas mediante murales anónimos aparecidos en poblaciones de todos los puntos de la nación".
Arrestos y persecución
Una emisión radial procedente de Shanghai, captada en Hong Kong, señaló de otra parte que alrededor de tres mil profesores y estudiantes, fueron perseguidos y arrestados por sus críticas contra algunos de los miembros del gobierno.
El comunicado indicó, igualmente, que las víctimas -incluidos 29 empleados de una conocida librería, fueron acusados, entre otras cosas, por consultar y tener acceso a libros y obras considerados como "antirrevolucionarios y contrarios en todo sentido al pensamiento socialista".
Los afectados, quienes se encuentran aún en las cárceles, han sido calificados como "agentes de los nacionalistas y del imperialismo", temiéndose por su suerte.
Una evidencia
Un reporte del rotativo "The Baltimore Sun", a su vez, reveló que "en lo que puede ser considerado como un caso raro, los chinos comunistas han admitido la violación de los derechos humanos".
El informe expresa que "oficialmente fue reconocida la tortura infligida a un funcionario recaudador del gobierno, residente en Nanking, aunque todo señala que las evidencias fueron prefabricadas en su contra".
El periódico puntualiza que el régimen de Pekín "ha perdido el apoyo de sectores intelectuales, los cuales tratan de que se lleven a cabo mejores programas para el desarrollo del pueblo, dejando a un lado el tradicional alineamiento reinante desde hace varios años en el territorio comunista".
"El sistema socialista en China se encuentra ahora peor que en los años 50", finaliza la publicación.
Sin discusión
Otro informe, escrito por Nigel Wade en el "Daily Telegraph", de Londres, enfatiza que "China Comunista se muestra ahora mucho más sensitiva que antes a la discusión de los derechos humanos y civiles".
Agrega que "los funcionarios gubernamentales se niegan a suministrar cualquier noticia sobre esto, cuando son interrogados por visitantes, periodistas o estudiantes que han viajado al Continente, todo lo cual da mucho qué pensar".
"Al parecer -dice Wade nadie quiere comentar un hecho que se rumora constantemente: los derechos humanos están en evidente peligro, desde hace algún tiempo".
Otro "Goulag"
En una entrega especial sobre China Comunista, luego de visitar ese territorio, los periodistas franceses Claudie y Jacques Broyelle -considerados como izquierdistas- revelaron que el actual gobierno de Pekín ha convertido al Continente en "un inmenso Goulag", haciendo alusión a los campos de concentración descritos en una conocida novela rusa.
"La delación es generalizada entre amigos y familiares, lo que significa que reina la intranquilidad entre todos los habitantes", observa el artículo y luego dice: "Si bien es cierto que muchos se jactan de estar creando un 'nuevo tipo de socialismo' la realidad es que el temor gravita sobre todos, y el Partido Comunista ejerce el control absoluto en lo que tiene que ver con informaciones a extranjeros" .
"La socialización marcha a gran paso, posiblemente, pero en el fondo eso significa terror: se sabe, por ejemplo, que miles de personas consideradas como 'enemigos del pueblo' y 'nuevos burgueses' han sido enviados a campos de concentración y posiblemente 'liquidados' ", confiesan los autores galos, en el semanario 'Minute'.
Las masacres
La agencia UPI, en tanto, dijo en un despacho que "tropas comunistas chinas y milicianos dieron muerte a por lo menos 100 estudiantes e hirieron a más de 500 en China Central, durante manifestaciones estudiantiles de protesta contra el trabajo en granjas antes de la época estipulada".
El cable internacional señalaba que, en la región provincial de Wuhan, "los estudiantes trataron de pelear con los puños y palos y, entonces, los soldados -más de cinco mil- abrieron fuego".
"La lucha terminó con la matanza de estudiantes", expresaba el reporte, basado en serias fuentes de inteligencia.
Un nuevo 'récord'
La redacción de NOTICIAS logró establecer, por su parte, que la situación que se vive en China Comunista en relación con los derechos humanos, va agravándose cada día más.
Tanto observadores políticos como diplomáticos, periodistas y personas que han huído del Continente chino en los últimos meses, coincidieron en declarar que los hechos ocurridos en varios lugares son una clara prueba de la falta de libertad de pensamiento reinante bajo el actual régimen.
"En tales circunstancias -manifestaron- el gobierno comunista, desde Pekín, bien puede vanagloriarse -aunque tristemente- de haber batido un 'récord': encabezar la lista de naciones que violan los derechos humanos."