El islote Keelung se encuentra en las aguas de la homónima ciudad portuaria, en el norte de Taiwan. (Foto de Pang Chia-shan)
El OAC marcó su primer aniversario con la promulgación de la Ley Básica del Océano (OBA, siglas en inglés), la cual tiene el compromiso de salvaguardar los derechos e intereses marinos mientras promueve las industrias relacionadas. El Libro Blanco de la Política Nacional del Océano se publicó posteriormente un año después, proporcionando un plan detallado para que los Gobiernos centrales y locales promuevan los asuntos oceánicos. Las pautas incluidas en el documento cubren temas que van desde la salvaguardia de los derechos marítimos nacionales, el avance de la protección ambiental, la mejora de la investigación científica y el desarrollo industrial hasta la promoción de la cooperación regional e internacional en temas marinos. En celebración del Día Mundial de los Océanos de la Organización de las Naciones Unidas y el Día Nacional de los Océanos de Taiwan, el primer ministro Su Tseng-chang otorgó su sello de aprobación al documento el 8 de junio de ese año.
Poco después, el Yuan Ejecutivo anunció su política Salute to the Seas (Un saludo a los mares), un complemento de la iniciativa Salute to the Mountains (Un saludo a las montañas) presentada el año anterior para ampliar el acceso a las zonas montañosas y forestales en toda la nación. Ambos proyectos se rigen por los principios de educación, apertura, servicio, transparencia y responsabilidad. Al alentar a las personas a comprender mejor y comprometerse con el océano, Su imagina una nación que no está limitada por las aguas que la rodean, sino que la hacen grande.
Aunque Taiwan es una isla con abundantes recursos en alta mar, una mentalidad orientada al océano nunca se desarrolló por completo en la nación debido a casi cuatro décadas de ley marcial, lo que restringió el ingreso de civiles a la mayoría de las áreas costeras hasta el levantamiento de esta en 1987. Según el viceministro del OAC, Tsai Ching-piao, es por eso que el consejo busca mejorar la conciencia del dominio marítimo (MDA, siglas en inglés) entre las agencias gubernamentales y el sector privado. “La zona económica exclusiva de Taiwan cubre cinco veces el área de su masa terrestre”, indicó el viceministro, añadiendo que “necesitamos comprender mejor lo que está ocurriendo en nuestros territorios oceánicos en términos de conservación ambiental, investigación científica y amenazas a la seguridad pública”.
Con este fin, el OAC está realizando un estudio exhaustivo de las áreas marinas de la nación para recopilar datos ecológicos, geológicos e hidrológicos fundamentales, y se están llevando a cabo proyectos de investigación en colaboración con instituciones académicas para ayudar a construir mecanismos y sistemas de respuesta basados en la MDA. El Gobierno también intercambia información con socios afines como Australia, Japón y Estados Unidos, apuntó el viceministro, añadiendo que “los hechos y datos recopilados aún tienen que formar una imagen completa. Se necesita más trabajo para sentar una base sólida sobre la cual avanzar en la investigación, el desarrollo comercial y otros asuntos oceánicos”.
Acción unida
El OAC, que consta de la Administración de Conservación Oceánica, la Academia Nacional de Investigación Marina y la Administración de Guardacostas (CGA, siglas en inglés), tiene el compromiso de facilitar la comunicación y la coordinación sobre cuestiones oceánicas con otros ministerios. Entre sus agencias subordinadas, la CGA juega un papel integral en la expansión de las capacidades de defensa autóctonas que el Gobierno central ha designado como una de las seis industrias estratégicas centrales que apuntan a un crecimiento acelerado. Bajo un programa de construcción naval iniciado en 2018, se producirán más de 100 barcos de diferentes tipos durante la próxima década. “Tales embarcaciones son fundamentales para defender la soberanía nacional y proteger los derechos de pesca”, indicó Tsai, añadiendo que, “como autoridad encargada de hacer cumplir la ley marítima, continuaremos realizando patrullas en alta mar; previniendo la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR); y realizando visitas de buena voluntad a nuestros aliados y socios de ideas afines”.
Una vista del horizonte de la ciudad de Kaohsiung desde el mar. (Foto de Lin Min-hsuan)
Asimismo, se ha establecido un mecanismo de diálogo y visitas recíprocas con el Instituto de Investigación de Políticas Oceánicas de Japón de la Fundación Sasakawa para la Paz, que recientemente dio como resultado una investigación sobre desechos marinos en aguas cercanas a las Islas Ryukyu. Los intercambios y los esfuerzos de cooperación también están en curso con el Ministerio de Medio Ambiente y el Ministerio de Tierras, Infraestructura, Transporte y Turismo de Japón con respecto a temas como los entornos marinos, la respuesta a desastres y el crimen transnacional. En el Sudeste Asiático, las conexiones del OAC con sus homólogos en Malasia, Filipinas y Vietnam continúan profundizándose a través del MOU y la membresía de Taiwan en el foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico.
El islote Keelung se encuentra en las aguas de la homónima ciudad portuaria, en el norte de Taiwan. (Foto de Pang Chia-shan)
Otro elemento crítico de la gobernanza de los océanos involucra el sector en rápida expansión de las energías renovables, también nombrado como una de las industrias estratégicas centrales de Taiwan. El OAC ha estado trabajando para facilitar los intercambios de conocimientos y experiencia en el desarrollo de la energía eólica marina con países líderes como Francia, Alemania, Países Bajos y el Reino Unido. Dado que la instalación de turbinas marinas tiene el potencial de causar tensiones con las comunidades pesqueras locales y generar preocupaciones sobre impactos ambientales y la seguridad de vuelo, tales proyectos requieren una gran coordinación entre los usuarios de las áreas marinas, indicó Chiau Wen-yean, profesor emérito del Instituto de Asuntos Marinos y Gestión de Recursos de la Universidad Nacional del Océano de Taiwan, en la portuaria ciudad norteña de Keelung, y del Departamento de Ingeniería y Medio Ambiente Marino de la Universidad Nacional Sun Yat-sen (NSYSU, siglas en inglés), con sede en Kaohsiung.
Una instalación en forma de ancla se encuentra en la entrada principal de la Universidad Nacional del Océano de Taiwan, en Keelung. (Foto cortesía de la Universidad Nacional del Océano de Taiwan)
Como defensor desde hace mucho tiempo de la gestión integrada de los asuntos oceánicos, Chiau se anima al ver un progreso significativo tras la formación del OAC y la reciente decisión del Yuan de Exámenes de contratar funcionarios especializados en asuntos marinos. En el futuro, recomienda incorporar más organizaciones —como la Agencia de Pesca que ahora opera bajo el Consejo de Agricultura a nivel de Gabinete— en dicho organismo centralizado. Tsai del OAC también destaca la necesidad de fomentar una mentalidad marina sólida entre los legisladores y el público, indicando que “al cuidar el océano, los humanos en realidad están manteniendo sus propias vidas en la tierra. No debemos dar por sentado nuestros mares”.